Contratar un seguro parece sencillo, pero los errores en el momento de la contratación pueden costar muy caro cuando llega el siniestro. Estos son los siete fallos más habituales que cometen los asegurados en España.
1. No leer las exclusiones
Las exclusiones son las situaciones en las que el seguro no cubre. Están en la letra pequeña de la póliza y muchas personas no las leen hasta que tienen un problema. Antes de firmar, dedica 15 minutos a revisar el apartado de exclusiones. Es el tiempo mejor invertido de toda la contratación.
2. Contratar solo por precio
Comparar precios es necesario, pero elegir siempre la opción más barata sin revisar coberturas es un error. Un seguro barato con muchas exclusiones puede dejarte desprotegido exactamente cuando más lo necesitas.
3. Infrasegurar el capital
Asegurar tu hogar o tu vida por un capital inferior al real para pagar menos prima es contraproducente. En el seguro de hogar, la regla proporcional hará que solo te indemnicen una parte de los daños. En el seguro de vida, tus beneficiarios recibirán menos de lo que necesitan.
4. No declarar enfermedades preexistentes
En los seguros de vida y salud, omitir enfermedades en el cuestionario de salud puede anular la póliza cuando más la necesitas. La aseguradora puede negarse a pagar si demuestra que ocultaste información relevante.
5. Tener coberturas duplicadas
Es habitual tener la misma cobertura en dos seguros distintos sin saberlo. Por ejemplo, la defensa jurídica puede estar en el seguro de coche, en el de hogar y en el de vida. Revisar tus pólizas puede ayudarte a eliminar duplicidades y ahorrar.
6. No actualizar el seguro tras cambios vitales
Tener hijos, comprar una casa, cambiar de trabajo o divorciarse son situaciones que cambian tus necesidades de cobertura. Muchas personas olvidan actualizar sus seguros y quedan desprotegidas en las nuevas circunstancias.
7. Renovar automáticamente sin revisar
Los seguros se renuevan automáticamente cada año. Muchas personas llevan años pagando el mismo seguro sin revisar si las coberturas siguen siendo adecuadas o si hay opciones mejores en el mercado. Dedica 30 minutos al año a revisar tus pólizas.
Consejo final: Guarda siempre una copia de tus pólizas en un lugar accesible y comunica a tus beneficiarios dónde están. En momentos de urgencia, encontrar la documentación rápidamente puede marcar la diferencia.