El seguro de viaje es uno de los productos que más se contratan de forma impulsiva, a menudo en los últimos minutos antes de confirmar una reserva online. Sin embargo, las diferencias entre pólizas pueden ser enormes, y elegir mal puede dejarte sin cobertura justo cuando más la necesitas.
Coberturas principales del seguro de viaje
- Asistencia médica en el extranjero: la cobertura más importante. Cubre gastos médicos, hospitalización y repatriación sanitaria. Los límites varían enormemente: desde 30.000 € hasta 1.000.000 €. Para viajes a EE.UU., Canadá o Japón, donde la sanidad es muy cara, necesitas al menos 300.000 €.
- Cancelación del viaje: te devuelve el coste del viaje si tienes que cancelar por causas justificadas (enfermedad grave, fallecimiento de familiar, despido laboral). Lee bien qué causas están cubiertas.
- Pérdida o retraso de equipaje: indemnización si la aerolínea pierde tu maleta o llega con más de 4-6 horas de retraso.
- Retraso del vuelo: gastos de manutención si el vuelo se retrasa más de un número determinado de horas.
- Responsabilidad civil: daños que puedas causar a terceros durante el viaje.
¿Cuándo es imprescindible?
El seguro de viaje es prácticamente obligatorio en estos casos:
- Viajes fuera de la Unión Europea, especialmente a países con sanidad cara.
- Viajes de larga duración con reservas no reembolsables de alto valor.
- Viajes de aventura o deportes de riesgo (senderismo de montaña, buceo, esquí).
- Personas con condiciones médicas preexistentes que viajan al extranjero.
¿Cuándo puede no ser necesario?
Para viajes dentro de la Unión Europea, la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) cubre la asistencia médica básica. Sin embargo, no cubre repatriación ni todos los tratamientos, por lo que un seguro complementario sigue siendo recomendable.
Importante: Muchas tarjetas de crédito premium incluyen seguro de viaje si pagas el viaje con esa tarjeta. Revisa las condiciones de tu tarjeta antes de contratar un seguro adicional.
Lo que el seguro de viaje no cubre
- Enfermedades preexistentes no declaradas.
- Cancelaciones por decisión propia sin causa justificada (salvo que contrates "cancelación por cualquier motivo").
- Daños causados por actividades de riesgo no declaradas.
- Viajes a países con alerta de viaje activa del Ministerio de Exteriores.